Del diablo

Bueno, amigo Juan, para el Señor no hay tibios ni medias tintas, o está usted de su lado o está en su contra. Así de simple es la cosa.
Por favor lea mi artículo con pacencia para ver mis razones.

No pude evitar sentirme regañado. Me llaman Juan aquellos que, por pura formalidad o reciente puesta en común, no mantienen una estrecha confianza conmigo. Y válgame si me llaman también por mis dos nombres (derecho que sólo delego a mis padres).

Me agrada la sana actividad del “blogueo”. Me permite conocer las ideas de muchas, muchísimas personas, y como siempre ello me permite hacerme a una idea de lo que es una percepción del mundo. De vez en cuando dejo un comentario cuando un post en particular me ha agradado, o afectado, de cierta manera. Igualmente termino con la dirección de la lámpara de Diógenes como invitación a que me visiten.

Cuando visito un blog en el cual he comentado es natural que vuelva para ver nuevo material. Ello es indicativo también de que mi interés en determinado espacio se mantiene.

Hace unos días caí en uno de naturaleza religiosa, cristiana para ser más preciso, e hice un comentario. Pongo el link acá para que ustedes puedan visitar y echar un vistazo. En efecto, la cita que puse arriba fue la respuesta que recibí a una pregunta que le hacía al autor del blog respecto a un fragmento que me alarmó un poco.

Mis amigos saben de mi condición de ateo. Muchos lo son a su vez, y los que son creyentes simplemente me aceptan como soy, si no no los llamaría amigos. No vivo mi vida alrededor del ateísmo, ni con el propósito exclusivo de ser un apóstata ante ciertos ojos críticos e inquisidores; es sólo una condición que me define, así como el hecho de que sea diestro con la mano derecha o tenga una altura específica.

Además de dejarme con una impresión esquiva de mi vacilación, pues no respondió directamente a mi respuesta (las razones no las expone), también me dejó con la idea de que debo hacerme a la idea de mi “bando”. ¿Soy de Dios? ¿Del diablo? Por más simple que pueda parecer, no evito pensar en que se trata de una cuestión en extremo complicada…

Hablo de esto porque he encontrado un ejemplo de lo que muchas veces he hablado acá: de la radicalización de una postura. Si toco un chorro de agua lo sentiré frío o caliente, eso es definitivo; lo que elude muchas veces la mente humana es que los tibios siempre son los que tocan el chorro… está más caliente o frío que ellos.

Llámenlo enfermedad, manía, maña, o lo que sea, pero siempre he disfrutado polemizando con aquellos que se muestran firmes en alguna posición, en especial si ella contraría alguna que yo considere correcta. Seguiré visitando este blog seguido, y cuando haya oportunidad de comentar lo haré, siempre y cuando su autor me lo permita (ojalá lo haga, no he sido grosero ni nada…).

Respeto a los de Dios y a los del diablo también. No los comparto, pero los respeto.

~ por Juancho H. en abril 11, 2009.

10 comentarios to “Del diablo”

  1. Gracias por el comentario, creo que comparto tu “manía” en cuanto a las afirmaciones absolutas, y pues con respecto a la entrada de la que comentas, una vez leí de algún anónimo que el pecado que el diablo había cometido era el de pensar…

    Felicidades también por tu blog, Saludos

  2. Leí atentamente algunos post de tu blog, me parece interesante tus escritos-pensamientos. No me identifico con ninguno de los dos bandos,los leo,escucho y respeto sus pensamientos y posiciones. Tampoco sé de que bando soy, me lo he preguntado…sé que creo en el ser humano que forma parte del universo…da para mucho el tema. Un abrazo, gracias por tu comentario en mi blog, te anexare a ellos, besos.

  3. Devolvamos la vista que hiciste a nuestro blog, hace algunos días, muchos días, pero descansamos de este oficio de conocer opiniones, de leer otros pensamientos.

    Creo que tienes razón en que para ser amigos lo principal es el respeto a tus ideas o creencias, muchos pueden saltar si te dices ateo, bueno yo vengo de una casa poco religiosa, mi padre no creía en Dios, mucho menos en la Iglesia Católica, no era ateo simplemente era agnóstico, y dejaba hablar a los que creían en Dios, sin cuestionar su existencia, siempre le resulto más cómodo no entablar ninguna discusión al respecto. Y sus amigos y amigas que en verdad creían en Dios, nunca lo cuestionaron, es más creo que nunca se dieron cuenta de que él no creía en Dios.

    El respeto a las creencias de las personas es importante, es lo principal en este mundo, ya han dejado muchos muertitos las guerras en nombre de Dios, el Dios que quieras, dinero, Jesús, judíos, Islamitas, y todos aquellos que se convierten en mártires de sus religiones.

    Saludos, Menospausas

  4. Muchas gracias por sus comentarios.

    Para donxepe: si pensar es un pecado, entonces prefiero contarme entre los perdidos; así como dice el famoso sticker, “seguro iré al infierno, pero al menos todas las personas interesantes estarán ahí”.

    Para kathybel: ahora que lo mencionas, la verdad nunca me había cuestionado lo de los “bandos” hasta que leí el blog de apologista. Por lo menos no de manera tan radical. En otro de mis post hablo sobre mi “encuentro” con un sacerdote del Opus Dei, que ahora guardo como uno de mis recuerdos más graciosos.

    Para lastresyuncuarto: mi papá siempre me dijo que evitara hablar en una reunión de política, religión y fútbol, temas tan volubles y pasionales que, así como has dicho tan sabiamente, ya han cobrado demasiadas vidas cuando, en teoría, no tendrían por qué haberlo hecho.

    Cuando mis amigos se van a misa, ellos no me invitan ni nada, pero respetan muchísimo el hecho de que yo no vaya. Es más, me alegra que vayan porque demuestran ser personas que se mantienen fieles a algún principio. La última vez que pisé un templo fue cuando me ofrecí a acompañar a un amigo que no conseguía trabajo y quería elevar una oración. No oré con él, pero sí lo acompañé y, ahora que ya ha pasado tiempo, dice que es uno de los detalles más bonitos que una persona ha tenido con él.

    Éstas y muchas otras simbologías sin duda van a los anales de una amistad, pero no necesariamente la definen. Bueno, al menos para mí.

    Un abrazo a todos.

  5. Yo también soy atea, durante mi infancia fui muy religiosa y por algún motivo el tema de la religión y teología es uno de los que considero más interesantes. Por ello traté por mucho tiempo de estimular el debate religioso a mi alrededor. ¿Qué descubri? Que los cristianos en internet son, con perdón del que me lea y se ofenda, una de las peores especies que existen. No son realmente dignos de llamarse bloggers (ya que lo maravilloso de internet es la libertad plena, la igualdad absoluta, y la tolerancia absolutamente necsaria para soportar ambas; y si alguien no está de acuerdo con soportar cualquier opinión del prójimo, incluso algunas francamente aborrecibles, no debería meterse a internet) ni tampoco son dignos de llamarse cristianos (ya que los verdaderos cristianos son supuestamente piadosos, amables y caritativos; prefieren la muerte a una mentira y es de vital importancia que no sean ni soberbios ni orgullosos).
    Intente decirles a uno de estos beatos que se equivoca y no soportará un trato mejor del que pudo haber tenido Galileo frente a un inquisidor. La única ventaja que tenemos ahora es que no pueden quemarnos con permiso de la ley – pero le aseguro que algunos se mueren de ganas. Se está del lado del diablo o se está del lado divino, te dicen: no hay medias tintas. Y por supuesto, el que habla siempre está del lado divino. El “otro” – vos – es siempre el malvado.
    Yo me río de la religión siempre que puedo, del Jesús que maldice higueras, del Eliseo que mata niños por llamarlo calvo, del dios que le muestra el trasero a Moisés porque no es digno de verle el rostro. Le aseguro que si Dios existe prefiere el sonido de esa risa – yo me atrevería a decir que hasta le gusta – antes que los gritos malhumorados con que los cristianillos de internet castigan a los pecadores cuando los descubren.
    Rousseau tiene una frase magnífica: “Si un estado obligara a todos los ciudadanos a denunciar a los que no son cristianos, yo comenzaría por encarcelar a todos los que vienen a denunciar a otro”, o algo así. Y es magnífica. Un hombre que amenaza a otro con el infierno no es un cristiano; tampoco lo es la vieja que le grita prostituta a una pobre adolescente que tiene sexo con su novio.
    Hagamos un ejercicio: vayamos por internet insultando a cuanto autor cristiano haya escribiendo. Podemos tachar de la lista de ovejas del señor a los que respondan el insulto, y bajar hasta el purgatorio a los que lo borren. Los únicos dignos de ser cristianos son los que ponen la otra mejilla – y dudo que un hombre que cree firmemente en que satanás va a torturar salvajemente a todo el que no piensa como él sea capaz de una gracia tan grande.

    Releyendo, es notable la cantidad de generalizaciones inadecuadas que realizo. Por supuesto que debe haber en internet algún cristiano que valga la pena. Seguro que muchos. Los que me he cruzado, al menos, responden a mi caricatura. Por eso ya dejé de prestarles atención.

  6. Gracias por tu visita Juanchoh. En mi blog siempre son bienvenidos los comentarios y más aún si de ellos se aprende algo.
    He ojeado tu blog y la verdad es que me ha gustado. Son tu permiso lo agrego al listado de blogs del mío.
    Respecto al tema del post, yo me considero agnóstica. Mi experiencia vital me ha ido conduciendo a intentar no expresar mi opinión al respecto abiertamente. Digo intentar porque suelo decir lo que pienso. En España lo habitual es ser católico o de familia católica y, aunque no pisen una iglesia más que para celebraciones o eventos sociales, si dices que no crees en Dios o que estás en contra de las posiciones de tal o cual iglesia ya te miran raro. Pasas a no ser de los “suyos” y ser de los “otros”. Como un enemigo a abatir.
    Me ha pasado hasta con mis abuelos, ultracatólicos.
    Me da rabia que partiendo del respeto a las creencias de los demás, ciertas personas intenten imponer su visión del mundo y “convertirte” a pesar de tí mismo y de tu libertad para pensar.
    En fin. Enhorabuena por el blog. Ya te visitaré otro día. Saludos. Cas

  7. ¿como que no existe lo tibio? Te lo puedo probar con un termostato. frio , templado y caliente…

    lo que si es correcto es que hay bien, hay mal y personas circunstanciales, el contexto no puede guiar las reacciones. ¿ discernimiento, compromiso , integridad, identidad ? algo te dice, insinua ¿no? con esos puntos se establece mi respuesta a la pregunta en el aire.

    Creo que la mayoria no le agrada que lo tuteen…

    que estes bien.

  8. Nuevamente gracias a todos por sus comentarios.

    Para Malena: ¡Me encanta cuando alguien respalda sus comentarios con citas de peso! Rousseau es uno de mis favoritos, si me permites. Para no quedarte mal, he recordado una frase de Hans Küng, quien afirma que “nada ha sido tan efectivo en el alejamiento y la separación de los hombres que la religión”. Lo realmente interesante es que Küng hizo esta aseveración siendo un sacerdote católico. De todas formas, de no ser así, ¿perdería validez su afirmación? También es cierto que aquel que generaliza se equivoca en la totalidad de las veces. Así como hay fanáticos incendiarios, hay quienes procuran poner en práctica unos principios que los conducen a la felicidad. Nuevamente entra el problema de la interpretación de las doctrinas, en cuyo caso, al ser todos humanos con capacidad de raciocinio, nadie podría tachar a otro de estar equivocado. ¿Quién podría? Sólo podemos estar en desacuerdo. Igualmente, estoy de acuerdo contigo en que nada como una buena y sana polémica para el ejercicio de saber y conocer.

    Para Casandra: Los hombres son proclives a etiquetar, así como son asustadizos ante esas cosas que no entienden. Es verdad que cuando un familiar se entera que uno es ateo puede llegar a ser un impacto emocional grande. Es similar al hecho de confesar haber quedado en embarazo (embarazar o embarazarse) o resultar homosexual. “¿Cómo pudo ocurrir eso?”, se preguntarán. El hombre es facilista por naturaleza, y siempre ha resultado más fácil alejar y atacar que comprender, y las masas caen generalmente en ese juego. Por desgracia, los ateos son una especie “nueva” aún vulnerable a los efectos de esos ataques.

    Para diego: He tenido mucho contacto con cristianos protestantes a través de los últimos años, y es reconfortante decir que tú eres de los pocos que demuestra relativa tolerancia ante otros pensamientos. Me agrada que personas como tú vengan y comenten, porque de otra forma esto parecería un evento donde los similares nos reunimos a despotricar. Todos esos conceptos que enlistas son románticamente alcanzables, pero no dejan de ser perspectivas sujetas a la percepción invividual. No existe un marco moral sólido bajo el cual todos los humanos nos podamos cobijar, pero sí es cierto que existen lineamientos que permiten a los hombres coexistir, aunque éstos demuestren no ser afines.

    Cambiando de tema, también me agradó el hecho de conocer que diego sea chileno, porque tuve un compañero de apartamento de ese país, y jamás conocí a persona más enigmática e introvertida en mi vida. Temía que fuera algún terrorista que guardara C-4 bajo su cama… si soy sincero, aún persiste ese temor, porque el hombre se fue con las llaves. Me alegra, entonces, que resarzas el nombre de tu país con buena y sana polémica.

  9. El ser ateo nos da una posición muy comoda, podemos ver a los otros con sus crencias y dogmas (Con las preocupoaciones y angustias que traen consigo) y estar tranquiulos por que consideramos todo eso una mentira, Que estupidez dejar de comer carne en dias santos, ir una vez a la meca, no poder usar el telefono los domingos y caminara hasta la sinagoga.

    Pero creo que se niegue o no, todos tenemos esa chispita de busqueda de dios(Y trato de hablar de dios como “absloluto no solo como cuatro palabras o simbolo), tal vez lo que ha pasado con el tiempo que las interpretaciones sobre las interpretaciones han en todas las culturas deformado la manera de llevar una religión y a eso sumale las barbaridades que se han hecho en nombre de Dios y la arma politica, social y demanipulaciñon que han hecho de el.

    Yo creo que existe pero no tal como nos lo imaginamos es mas sencillo…

    wwww.luisbourbaki.wordpress.com
    (Asi como tu que dejas tu dirección entodos tus commentes para que te visiten)

    Saludos

  10. Hola, luisbourbaki, agradezco tu comentario.

    Si me preguntas, no considero mi ateísmo una posición “frente a los creyentes”, simplemente es una condición que me atañe, pero sí, considero que tienes razón en todo lo demás. Pude comer pasta a la bolognesa en viernes santo y todo.

    Creo que tendrás que explicarme quiénes dejan de llamar por teléfono los domingos. ¡Se me hace demasiado chistoso!

    Siempre existe un velo de inseguridad en las personas, y éstas procuran refugiarse en algo: drogas, personas, religión, etc. Las interpretaciones son consecuencias inevitables de la realidad. Ves cómo una de las leyes monoteístas prohíben matar, pero la ley de Moisés obliga a ello si ves que una persona rompe esa ley, con presencia de “tres o cuatro testigos”; imagina la reacción en cadena que se puede formar si se llevara al pie de la letra esa ley… adiós creyentes…

    Eres bienvenido a la lámpara de Diógenes cuando quieras, y visitaré tu blog a menudo.

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