Música por siempre, Maestro

Beethoven. Tomado de Wikipedia

Un día como hoy de 1770 nacía en Bonn, Alemania, el músico y compositor Ludwig van Beethoven, uno de los más grandiosos de toda la historia y responsable por el inicio del movimiento romántico en la comúnmente conocida como música clásica.

No voy a dar la biografía completa de Beethoven pues sería en todos sentidos contraproducente; no soy su biógrafo y, además, ya se encuentran enormes cantidades de información acerca de su vida en libros y en la red. Lo que sí quiero hacer es rendirle un pequeño homenaje en este, mi pequeño espacio.

Aparte de su evidente talento para la música, lo que más me llama la atención de Beethoven era su excéntrica personalidad; muchos lo consideran la primera “estrella de rock” de la historia: caprichoso y petulante, pero con toda la razón.

Hay dos anécdotas de él que siempre me encantaron. La primera de ellas tiene que ver con su tercera sinfonía, la cual se le conoce como “Eroica”. A finales del siglo XVIII, Beethoven le rendía una gran admiración al general córcego Napoleón Bonaparte, por todos sus ideales y por su reconocida habilidad en batalla, tanto como estratega y combatiente. Quizo llamar a su sinfonía simplemente “Bonaparte”, y de hecho lo hizo, pero rompió descorazonado los manuscritos de la misma cuando Napoleón se nombró a sí mismo emperador.

La otra es mucho más simbólica y más impactante. Beethoven era un gran amigo del poeta y dramaturgo alemán Goethe. Cuenta la historia que, estando ambos en una calle de Viena, vieron al carruaje imperial acercarse. Con deferencia, el escritor se quitó el sombrero e hizo una reverencia hacia el monarca, cosa contraria que Beethoven, quien se ajustó más el sombrero y se atravezó por medio de la calle, causando que el carruaje se detuviera en seco para evitar arrollar al compositor. Después de todo, Goethe siempre dijo que su amigo era “indomable”.

Aunque siento una inmensa pasión por toda las obras de Beethoven, siento una inusual inspiración cada vez que escucho el último movimiento de la quinta sinfonía… ya saben, esa que empieza “tan tan tan taaaaaaan…” y de la cual dijo Beethoven que “así suena cuando el destino toca a la puerta”. Pero, en fin, esa parte no la incluye, pero a mi parecer es mucho más movida, ya que está tocada en allegro.

Acá les dejo, entonces, los últimos dos movimientos de la quinta sinfonía; más o menos por la mitad empieza la parte que les digo, y sé que sabrán reconocer su magnificencia.

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~ por Juancho H. en diciembre 16, 2009.

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